La trastienda de la crisis económica

 El escaparate del paro muestra a los nuevos pobres del siglo XXI; en el interior del comercio hallamos el problema desde el campo de la economía; pero escrutando más allá de una epidérmica reflexión nos topamos con el verdadero rostro del problema

Sucursal de uno de los bancos que han sucumbido a la crisis // minuto 59.com

“La crisis económica está sacando a flote la lujuria especuladora, la pereza de los reguladores, la envidia de los actores económicos, la codicia de los directivos, la gula de los inversores, la ira de los que pagan los platos rotos y la soberbia del mercado”. Así de explicito era Juan Rubio en su columna semanal de Vida Nueva, ante el espectáculo de  la crisis económica. En efecto, el director de la revista quería señalar la trastienda de esta crisis, que es de dónde realmente emana el problema.

“El presunto origen de la crisis económica está en Estados Unidos cuando la Reserva Federal bajó el tipo de interés (de 6% a un 1, 76%). De este modo, la actividad  económica del sector inmobiliario creció y los bancos, atraídos por el dinero fácil, concedieron hipotecas de manera desmesurada.

     Entretanto, se formó la llamada burbuja inmobiliaria, que estallo en el momento en el que los impagos y la caída libre de pisos se produjeron. Por ello, sucumbieron bancos que, en su momento, supieron sobreponerse incluso a la crisis del año 1929. Ese fue el caso de Lehman Brothers. Otros casos, como el de Bernard Madoff con sus hedge funds, estafaron directamente a Wall Street y a grandes compañías financieras como Fairfield Sentry, Kingate u Optimal por un fraude de 50.000 millones de dólares.

Los comedores asistenciales han sentido la crisis // http://www.respyn.uanl.mx

    El timo de Madoff fue catalogado de estafa piramidal, que consistía en pagar a los últimos inversores con el dinero de los nuevos accionistas que iban entrando, engañados por las promesas de obtener grandes rentabilidades. Este sistema, que se conoce desde hace al menos cien años, viene precedido por otro monumento que nunca se ha respetado plenamente en la historia universal: una pirámide jerarquizada por valores.

Estafa piramidal, pero de valores

Para ser conscientes de la longitud y profundidad de la actual crisis material hay que diagnosticar las causas desde la trastienda del problema. En ella, Barack Obama ha especificado quién ha tenido la culpa: “Este fraude gigante ocurrió en parte porque los reguladores no cumplieron su tarea”. Argumento por el que seguimos sin saber qué viaja por los sumideros del fracaso.

    Aunque la autoridad de la fuente pueda desautorizar su contenido, Mario Conde ha puesto el dedo en la llaga: “Más que ante una crisis económica, estamos ante una crisis de valores; la forma de pensar de las personas que han dirigido las organizaciones mundiales en estos años fue el gran problema”. En este sentido, numerosos economistas y politólogos no han tenido más argumentos científicos, se han salido de sus esferas disciplinarias y también han señalado a los valores como la causa principal de la hostilidad del paro.     

    En El tema de nuestro tiempo, José Ortega y Gasset plantea el problema de la verdad desde dos continentes bien separados por sus fronteras. En primer lugar, acusa al país relativista, de desmentir la existencia de la verdad y de tomar la imparcialidad y el escepticismo como bases esenciales de un programa, que “salva la vida evaporando la razón”. En efecto, la irracionalidad del empirismo inglés, el exacerbado individualismo liberal y el fracaso del materialismo histórico del maxismo ha contribuido con nuestro drama actual.

Una apuesta por la educación como inversión para subsanar la crisis // inmaculadaconcepcion.org

     Por el contrario, desde la orilla del país racionalista, Ortega ve que la razón puede descubrir todo un universo de verdades infalibles con el seco y reduccionista punto de vista intelectivo. De este modo, afirma Ortega que por los recovecos cartesianos se introdujo el racionalismo instrumental tan criticado por Hanna Arendt, el cual se ha olvidado de la irracionalidad del color, gusto, sonidos, pasiones y amores.    

   Para salir del atolladero de nuestro tiempo Ortega propone la razón vital, como una teoría que funda el conocimiento en la vida humana como la realidad radical, uno de cuyos componentes esenciales es la propia razón. Si el filósofo español estuviera con nosotros en la actualidad advertiría que “es preciso recuperar todas las esferas y perspectivas del conocer”    

 En efecto, recuperar la razón para que los políticos disciernan en el nuevo modelo productivo, los empresarios se beneficien de sus inversiones favoreciendo a la comunidad, los trabajadores sean bien remunerados y los parados accedan a la bolsa laboral. Pero desenterrar la vida, donde imperen los clásicos ingredientes humanizadores de verdad, igualdad, justicia, dignidad, seguridad, solidaridad, honestidad y fraternidad.

Weblografía: International Monetary Fund;  The European Central Bank; Banco de España; Hegde fund; estafa piramidal; Razón Vital de Ortega

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